La forma útil de comparar Devin y Anything no es viendo quién hace el primer borrador más bonito, sino en una tarea concreta: tomar un prototipo creado mediante prompts y convertirlo en un producto que puedas seguir cambiando sin perder el control. Esa tarea revela una división real. Anything es un constructor visual basado en el navegador que mantiene al usuario dentro de un flujo de trabajo de prompt y lienzo; Devin es un entorno de codificación de IA dirigido a personas que trabajan dentro de una estructura de proyecto real.
Aquí es donde también aparecen los fallos costosos. Un prototipo puede sobrevivir a prompts vagos y correcciones cosméticas, pero un producto tiene que sobrevivir a cambios de esquema, decisiones de autenticación, casos límite de integración y ediciones repetidas sin convertirse en un caos sin dueño. La pregunta no es quién puede hacer algo rápido; es quién te deja un proceso de construcción en el que aún puedas confiar en la tercera semana.