La forma más justa de juzgar a Bolt y v0 es mediante una tarea concreta: construir una web app centrada en el frontend con diseños adaptables, formularios con estado, navegación y suficientes elementos móviles como para exponer diferencias reales en el flujo de trabajo. En esa tarea, estas herramientas divergen drásticamente porque Bolt intenta ofrecerte un espacio de trabajo de aplicación completo en el navegador, mientras que v0 se entiende mejor como un generador de componentes y páginas orientado a un resultado de frontend limpio.
Esa tarea también saca a la luz los fallos que realmente importan. Una herramienta puede parecer impresionante en el primer prompt y aun así volverse costosa una vez que surgen problemas de dependencias, deriva de contexto, reescrituras, importaciones rotas o el traspaso de una interfaz generada a un código base mantenible.