Esta comparativa juzga a Same.new y Softgen en una tarea concreta: el trabajo de agencia con clientes autónomos para un portal de clientes o una aplicación empresarial interna. Es la prueba adecuada porque estas herramientas divergen justo en el punto donde las agencias suelen sufrir: Same.new parte de la replicación visual, mientras que Softgen parte de un maquetado full-stack impulsado por prompts.
Ese escenario expone los fallos que realmente importan. Un proyecto de cliente no es solo una pantalla; necesita autenticación, datos estructurados, permisos, revisiones y una entrega que no convierta cada cambio en una jornada de reparaciones. Si una herramienta facilita la interfaz pero vuelve frágil la lógica, o hace la lógica rápida pero el estilo tedioso, el margen de beneficio desaparece al segundo día.