Cuando alguien que no es desarrollador elige entre una aplicación web y una aplicación móvil, no está tomando una decisión estética; está eligiendo entre dos pilas de entrega, restricciones operativas y cargas de mantenimiento totalmente distintas. Mocha y VibeCode divergen drásticamente en este aspecto: Mocha fue diseñada para la generación rápida de aplicaciones web, mientras que VibeCode está orientada a crear experiencias móviles capaces de soportar el empaquetado nativo, las API del dispositivo y las normativas de las tiendas de aplicaciones.
Esto hace que la comparación sea muy útil, ya que la bifurcación entre web y móvil pone de relieve los fallos que realmente importan. Si el producto requiere inicio de sesión, permisos, integridad de datos, notificaciones, comportamiento offline o distribución en tiendas de aplicaciones, la calidad del prompt deja de ser el problema principal y la infraestructura de la plataforma se convierte en el eje central.